ALMADÉN




El Parque Minero de Almadén es la herencia viva de los dos mil años de la explotación de Almadén. Tras el cierre de la actividad minera en 2003, las minas más antiguas del mundo cuya actividad se ha mantenido hasta nuestros días, muestran sus secretos.




                

El mercurio, la plata viva de los romanos, se muestra en el Parque en todos sus aspectos, la extracción de su mineral, el cinabrio, sulfuro de mercurio, su transformación en los hornos metalúrgicos, sus propiedades físicas y químicas, sus usos y, como no, su eterna historia.

Las instalaciones del Parque Minero, los pozos, edificios e instalaciones son el corazón de los bienes españoles inscritos en la lista de Patrimonio de la Humanidad con el nombre de Patrimonio del Mercurio. Almadén e Idrija.
La visita al Parque Minero de Almadén comienza por las instalaciones mineras de superficie en el Centro de Visitantes y prosigue por los antiguos talleres y loscastilletes de los pozos de San Aquilino y San Teodoro. Antes del recorrido por las galerías subterráneas se visita el Centro de Interpretación de la Minería, donde se darán los conocimientos indispensables previos sobre la evolución histórica de las labores mineras.

El recorrido por el interior de la mina se realiza bajando por el pozo de San Teodoro hasta la 1ª planta, 50 metros de profundidad, en una jaula de mina. El recorrido a pie se realiza por una mina real explotada en los siglos XVI y XVII, según las condiciones reales de la práctica minera: uso de casco, aparente carencia de iluminación moderna, iluminación de apoyo con lámparas individuales.

La salida a superficie se realiza por medio de un tren de vagonetas habilitado para el transporte del público, continuando la visita con las instalaciones de exterior,hornos de Alúdeles siglo XVII, Puerta de Carlos IV,puerta de carros con su calzada y su horno de tejeras, para pasar posteriormente al Museo del Mercurio donde se encuentran salas dedicadas a la geología y paleontología de la zona, experimentos interactivos de la física y química del mercurio, la historia de la metalurgia de este metal y el transporte hasta América.
               



Finaliza la visita retornando en nuestros minibuses eléctricos de pasajeros al Centro de Visitantes, donde podrán adquirir numerosos recuerdos relacionados con la visita además de otros servicios de restaurante, cafetería, aseos, información, etc.

Puerta de Carlos IV
                    
Existe una muralla que encierra los cercos de San Teodoro y el de Buitrones, realizada en mampostería de piedra y ladrillo. Esta muralla tiene dos puertas, la antigua Puerta de Carros y la de Carlos IV.
Construida en 1795, durante el reinado de Carlos IV ydeclarada Bien de Interés Cultural en el año 1992, es la entrada monumental al denominado cerco de Buitrones. Se trata de uno de los mejores ejemplos dearquitectura neoclásica de Castilla-La Mancha, que ejemplificaba con su prestancia el importante producto que se obtenía en el interior de los muros.
Se encuentra adosada en integrada en la muralla de mampostería que limita el área de metalurgia de la mina. La estructura está realizada casi completamente en ladrillo, con dos fachadas muy semejantes pero con alguna diferencia en los detalles. La fachada exterior tiene en el centro un gran arco escarzano con imposta y clave remarcada, flanqueado por dos pares de pilastras y columnas de orden toscano sobre pilastras. El conjunto se remata con un frontón en el que destaca el gran escudo real del centro del tímpano. Es uno de los pocos elementos realizados en un material, piedra caliza, diferente al ladrillo.
Más abajo, encontramos la Puerta de Carros, construida en el siglo XVII, era la puerta principal del cerco de Buitrones hasta que se construyó la Puerta de Carlos IV. Desde entonces quedó tapiada con piedra e incorporada a la muralla. Se trata de una estructura muy sencilla realizada con cajas de mampostería entre contrafuertes y tongadas de regularización de ladrillo. El vano se soluciona con un arco escarzano abocinado, con tejadillo a cuatro aguas.
En la actualidad, la Puerta de Carros está restaurada, así como un tramo del camino que parte de ella camino a Sevilla, por donde se enviaba a América la producción de las minas de Almadén.


Hospital de Mineros de San Rafael




El Hospital de Mineros San Rafael es un espléndido inmueble construido en el año 1.755. Entra en servicio como Hospital en 1774 y está funcionando con este fin hasta el año 1.975, fecha en la que queda en estado de semi-abandono hasta su rehabilitación entre los años 2.002 y 2.003.

Actualmente alberga el Archivo Histórico de la Minas de Almadén, contando con más de 100.000 expedientes, ya catalogados y una extensa colección de planos. Todos estos fondos documentales datan desde el siglo XVIII hasta nuestros días.

En este edificio se pueden visitar tres salas museos, una dedicada a explicar la historia de este edificio como Hospital, otra dedicada a explicar la metalurgia del mercurio y su evolución y la tercera se dedica a la población de Almadén y su comarca; la vida y costumbres de nuestras gentes.

Plaza de toros



La construcción de la Plaza de Toros de Almadén está íntimamente vinculada a la del Real Hospital de Mineros de San Rafael.

A principios de agosto de 1752, el superintendente de las minas, que por aquel entonces era D. Francisco Javier De Villegas, ante las frecuentes epidemias y la alta mortandad de la población y de los forzados que trabajaban en las minas, propuso la fundación del Real Hospital de Mineros de San Rafael.

Estas epidemias estaban motivadas, entre otras causas, por  la falta de viviendas para albergar a los temporeros que trabajaban en las minas. Este hecho provocó la construcción de 24 viviendas que conforman una plaza hexagonal y que tenían una doble finalidad, evitar el hacinamiento de vecinos en las casas de la localidad – 4 o 5 familias por casa – lo que aumentaba el riesgo de epidemias y aportar, con el alquiler de las mismas, dinero para la construcción del Hospital de Minero.
Las 24 viviendas, a su vez, conformaban una plaza para la celebración de festejos taurinos y era lugar de reunión para la población en general, con una capacidad de unas 4.000 personas, dedicándose igualmente los ingresos obtenidos en dichos festejos a la construcción del Real Hospital. Para la ubicación de la plaza de toros o “Plaza Nueva” fue elegido el lugar más llano e idóneo, el sitio de la Cruz de Hierro, en las eras del camino de la Villa Real (actualmente Ciudad Real).
Un motivo más para la construcción de la plaza de toros fue la extensión de las labores mineras hasta la plaza donde hasta la fecha se venían celebrando festejos (actual Plaza de la Constitución). Concretamente existe un torno (pozo de mina) ubicado en lo que hoy son las escaleras de acceso a la Iglesia de San Juan. Por este motivo, el arco situado bajo el Ayuntamiento de Almadén es conocido con el nombre de “el toril”, al ser el lugar en el que se enchiqueraban los toros. Al mismo tiempo, y por igual motivo, la calle Antonio Blázquez es conocida en la localidad con el nombre de “la calle de los toros”, por ser ésta la calle por la que se traían los toros para ser enchiquerados en el toril.

Construida la “Plaza Nueva” se establece la realización de un mínimo de seis festejos anuales, con cinco o seis toros cada uno, con el fin de obtener ingresos para  la construcción del hospital.


                      
El superintendente Villegas no esperó a la aprobación por parte de sus superiores para dar comienzo a las obras de la plaza. En un comunicado del 16 de agosto de 1752 informó del inicio de la construcción, a la vez que solicitó permiso para la celebración de los primeros festejos taurinos con el fin de obtener el primer dinero para hacer frente a los créditos concedidos para su construcción por parte de vecinos de la localidad, principalmente oficiales de mina y algunos miembros de la congregación de la Caridad.

Estas peticiones son aprobadas por Real Orden del 28 de agosto de 1752.  El 4 de abril de 1753 estaban hechas todas las paredes interiores y exteriores hasta el primer piso con el fin de celebrar los primeros festejos. El alquiler de las casas, destinadas principalmente a temporeros, comenzó a finales de 1753 con solo 8 casas habitadas y en 1755 estaban habitadas más de la mitad y el número de personas que las ocupaba superaba las 200.
Entre 1755 y 1757 las obras se agilizaron por el paro forzoso de obreros a causa del incendio que afectó a las minas y que duró dos años y medio. En este periodo tanto la plaza como el propio hospital –que comenzó a construirse en noviembre de 1755– se beneficiaron del empleo de un mayor número de obreros en un intento de evitar una emigración masiva.
Las obras de la plaza finalizan totalmente en 1765 con un coste superior a los 320.000 reales de vellón. Posiblemente los primeros festejos realizados en la Plaza Nueva son los referidos a octubre de 1752, cuando se lidiaron 21 toros entre los días 19, 21 y 23 de dicho mes a cargo de Pedro Campanero y Pedro Martín Zancudo, siendo el precio del asiento de un real.
Las antiguas viviendas se sitúan en dos plantas rodeando el coso, que está formado a su vez por dos galerías en altura, la inferior construida en arquería encalada y la superior por pies derechos, zapatas y tirantes de madera. Finalizada su rehabilitación en el año 2003, hoy día se celebran importantes festejos taurinos y alberga también el Museo Taurino, sala de exposiciones, Oficina de Turismo, restaurante y hotel.

Castillo de Retamar



De la dominación árabe en el siglo XII perdura el testimonio del castillo-fortaleza, construido en lo alto del pueblo, para la defensa del tesoro de sus minas y denominado “Hins-al-madin” o Fuerte de la Mina.
Fue reforzado y ampliado en 1467 por el clavero de la Orden de Calatrava, López de Padilla. En el siglo XVIII fue reparado por fuera y se construyó una torre, con reloj y campanario, siendo el único resto que se conserva hoy en día coronando el muñón de los restos del castillo en cuya base se ve la roca, con vetas del rojo bermellón característico del cinabrio.
En su época de esplendor, la construcción, de mampostería de cal y canto con hiladas de ladrillo entre las que se entremezclan los sillares, ocupaba un amplio espacio de la plaza que la rodea e incluía las casas que la rodean.

Este castillo se incluye en la extensa red de fortificaciones que se extendían por todas las sierras cercanas para servir como lugar de vigilancia y defensa. Tras las últimas obras de rehabilitación, cuenta con un mirador que permite observar una interesante panorámica de la localidad y sus alrededores.
Para visitarlo hay que pedir cita previa en la Oficina de Turismo.

Iglesia parroquial Ntra. Señora de la Estrella





En 1747, la primitiva ermita de nuestro Padre Jesús Nazareno fue ampliada y convertida en iglesia gracias a las limosnas de los mineros, pasando en ese momento a estar bajo la advocación de Nuestra Señora de la Estrella.
Su portada principal, de estilo renacentista, se ordena en dos cuerpos, el inferior con puerta de acceso flanqueado por dos columnas pareadas sobre plinton, y el superior, concluido tras la Guerra Civil española, que consta de vano central rematado en frontón triangular. Todo ello está coronado por una cornisa con canecillos de la que sobresale la espadaña levantada sobre la bóveda linterna. En 1885 el Ayuntamiento construyó sobre la espadaña una torre-reloj con remate en hierro.
El interior es de planta de cruz latina con capillas laterales. El retablo principal está dedicado a la veneración de la imagen de Jesús Nazareno, una copia realizada por el conquense Luis Marcos Pérez de la imagen que ardió en 1955. Otras imágenes destacadas son la Virgen de la Dolores, muy venerada en  Almadén, y el Cristo de la Fuensanta del siglo XVI y la más antigua del templo.
A los pies, un cuadro semicircular barroco en el que vemos un Cristo que nos recuerda a la figura central de la Fragua de Vulcano y que podría ser obra del artista local Juan Martín Cabezalero.

Ermitas de Almadén



Ermita de Nuestra Señora de Fátima




Ermita de San Juan




Ermita de San Sebastián




Academia de Minas

Una Real Cédula del Rey Carlos III, de 14 de julio de 1777, ordenaba la creación en Almadén de la enseñanza de la Geometría Subterránea y Mineralogía, siendo la primera Escuela de Minas de España y la cuarta del mundo. Posteriormente, el 8 de junio de 1781 se ordenaba construir el edificio, que fue inaugurado cuatro años más tarde. Se trata de un edificio de planta rectangular con el lado mayor en su fachada. En la parte posterior tiene un amplio patio ajardinado. Tiene dos plantas a la calle y dos sótanos en su parte posterior debido al desnivel del terreno. Su máximo interés radica en la fachada y en concreto en la portada con balcón superior. En el remate tiene un pequeño balcón y un escudo. Salvo su portada, que es de piedra, el resto está enfoscado y pintado con dibujos de almohadillado. Balcones en planta alta y ventanas alargadas verticales en planta baja




Palacio de la Superintendencia


Se encuentra situado junto a la iglesia de San Sebastián, era la casa destinada a vivienda de los superintendentes y como oficinas de contabilidad y pago. Su ubicación junto a la mina permitía al superintendente un control mayor de los trabajos.
Data del s. XVIII, es de estilo barroco y solo queda el cerramiento y parte de la puerta principal, de piedra formada por doble pilastra y dintel con triglifos y metopas En su interior se ha creado un pequeño parque, habiendo desaparecido el resto de la casa por completo.
Dirección: Pza. de los Donantes de Sangres, s/s



              


Monumento al Minero


Obra escultórica que homenajea a todos los mineros de Almadén y comarca, elegida por suscripción popular y realizada por el almadenense Leovigildo Gallardo Blanco.

El Monumento al Minero representa la historia de más de dos mil años, el trabajo duro y sacrificado del minero y la historia de un pueblo; la rebeldía contra la explotación del hombre por un salario mísero y el testimonio de una comarca que solidariamente consiguió los objetivos que se proponía.
Fue inaugurado, con un emotivo acto, el 7 de septiembre de 1996, víspera a la festividad de la Virgen de la Mina.



                   


Casa de los Fúcares





Situada en el casco antiguo, fue construida por La Orden de Los Dominicos en los albores de la primera Inquisición y posteriormente fue utilizada como residencia de los representantes de la familia Függer (Fúcares) mientras tuvieron arrendada la mina (1521-1646).
La fachada mantiene una interesante portada en piedra, con dintel acusado en cornisa. Flanqueando el escudo central sobresalen una espada y una palma, representando el poder político y religioso. A ambos lados, dos perros con sendas antorchas hacen referencia a la orden de los monjes dominicos (Dominnis canis).
En la actualidad, y después de una muy esmerada restauración, se ha convertido en un pequeño hotel con mucho encanto. www.almadenhotelcondesfucares.com.
                        
RUTA DE LOS MINEROS



Hay muchas rutas por recorrer en esta comarca, pero entre todas ellas destacamos la Ruta de los Mineros:
La ruta tiene como principales atractivos, por un lado, el patrimonio minero ligado a la explotación de las minas de mercurio de Almadén y, por otro, la ermita de la Virgen del Castillo de Chillón, que se encuentra en lo más alto de la sierra, desde la que se tienen unas excepcionales vistas de toda la comarca.

Se trata de una ruta circular, con salida y llegada en Chillón, y con parada en Almadén, y presenta como cierta dificultad la pronunciada pendiente que es necesario subir para llegar a la citada ermita, si bien el camino está en buen estado. Su longitud total es de 7,5 kilómetros.

Tanto en Chillón como en Almadén existen diferentes establecimientos de alojamiento y restauración donde alojarse y donde probar la rica gastronomía de la zona, e igualmente existe una variada oferta de museos (mineros, históricos, etnográficos…) que permiten al visitante conocer el devenir histórico de MonteSur.


                                

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